Overblog Seguir este blog
Edit post Administration Create my blog

Isla de Pascua12

 

 

En la ancha y polvorienta calle principal de Hanga Roa, avenida Atamu Takena, y sus tres o cuatro calles aledañas se encuentran todos los servicios principales de la isla: un hospital, la policía, un supermercado, el edificio de correos, un puesto de gasolina, una farmacia, la iglesia, varios hoteles, restaurantes y el mercado.

El mercado de artesanía ocupaba una nave de una sola planta y en ella los mostradores exhibían collares y pulseras de cuentas de madera y conchas, tocados de plumas, paños y artículos para la casa; y lo más apreciado, los moais esculpidos en madera, cobre, diversas piedras e incluso ónice y ágata. Como allí el trato es familiar, sin saber cómo, Alonso se encontró recetando a una vendedora que padecía dolores de estómago y se había enterado por una sobrina de que era un médico español. La que vendía tocados de plumas leyó en sus ojos la codicia y se le acercó con tres o cuatro; entre ellos uno que correspondía al jefe de tribu, dijo. Él se lo adjudicó de inmediato sin mediar el más mínimo regateo. Más adelante, un hombre joven que tenía los moai de ágata más bonitos del mercado, me regaló un collar de cuentas de semillas coloreadas cuando la compra aún estaba en el aire; la estrategia le dio resultado: no fui capaz de seguir regateando.

 Antes de abandonar el mercado eché una última mirada al puesto número 38 de la artesanía Honu Nui  donde ya había estado. Había allí una pieza muy especial cuyo precio no había conseguido bajar a la cantidad que estaba dispuesta a pagar. Ya salíamos cuando volví atrás para hacer una nueva oferta a la vendedora, 100€, el único billete que me quedaba; sabía que valía bastante más que eso pero era todo lo que podía darle. No aceptó. Ya me lo imaginaba.

Mientras esperábamos el taxi que nos llevaría de vuelta al hotel, seguí dándole vueltas a la cabeza a cuenta del precioso moai que no había podido conseguir. Por la puerta del mercado asomó la vendedora, a la que no habría reconocido si no fuera por la pieza que traía en las manos, acompañada de un hombre que parecía más joven que ella.

-Es mi marido –dijo señalando al hombre- Acaba de llegar y dice que se lo deje en ese precio; y como él es el artista… él es quien manda.

-¡Genial! –exclamé al tiempo que rebuscaba en el bolso la billetera-. ¡Me encanta! ¿Es cierto que lo ha tallado usted?

-Sí. Es a lo que me dedico –dijo con humildad y alegría casi infantiles. Queriendo justificar el precio, añadió-: El trabajo de hacer la talla es el mismo. Pero las esculturas de ágata salen más baratas porque es una piedra que tenemos en la isla. En cambio lapislázuli… aquí no hay, viene de  Chile; por eso salen más caras.

-¡Es precioso! –dije admirando el azul con veteado argénteo del moai- ¿Lo puede firmar por debajo, por favor?

-Cómo no, con mucho gusto.

Se llama Miguel Nahoe A.

 

  Isla de Pascua14

  45. Aldea ceremonial de Orongo. Leyenda del dios Make  Make.

Artículos relacionados:

Bangkok-027-Vista-Web-grande.jpgCompras en el Mercado Flotante

thailandia-091.jpgMercado Nocturno de Chiang Mai

  Paseos por Damasco11Zoco cubierto de Damasco

  A Myanmar (Mandalay)3Jade, rubíes y la misteriosa caja de laca birmana.

Tag(s) : #Mercados y joyas

Compartir este post

Repost 0