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Mykonos es dominio del dios Eolo por lo que los molinos dominan el horizonte con sus aspas al viento.

Y dicen que aquí las 

noches son una fiesta y que los gays

son bien acogidos. De ninguna de las dos facetas puedo opinar porque no las he vivido. Pero por el día me dejaría perder por sus estrechas y sinuosas calles, blancas como en un cuento, y volvería a entrar en sus tiendas a admirar el arte de sus  

artesanos y joyeros, y me sentaría al caer la tarde en una de sus terrazas a la orilla del mar viendo las olas en su eterno vaivén o a los niños correr tras las palomas que picotean la arena. 

 

 

 

 

Señal de prohibición en los molinos "No seas Don Quijote que ataca los molinos pensando que son gigantes"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cos

Seguimos en el mar Egeo. Pero esta vez próximos a la costa turca de Anatolia, estamos en la isla griega de Kos, a tan solo cuatro kilómetros de Bodrum. Puede parecer frívolo que siendo Cos una isla con una historia plagada de huellas de distintas civilizaciones, lo que más me atrajo de ella fue el ser cuna del padre de la medicina, el granHipócrates (460 a.C): visitar los lugares donde impartía enseñanza -un sitio tan simple como el suelo bajo la sombra de un árbol-, o donde practicaba sus conocimientos curando enfermos, el hospital del impresionante Asklepion.

 

Y... ¡claro ¿cómo no?! un buen baño en una de sus más bonitas playas, la Agio Stefanos.

 

Una de las cuatro torres de la fortaleza levantada en el puerto por los Caballeros de San Juan de Rodas en el s.XIV para defender la isla de los otomanos.

 Ya había sido fortificada en el año 431 a.C. al final de la guerra del Peloponeso.

Guiados por Ana María, nos encaminamos al lugar donde Hipócrates, emparentado con el dios griego de la medicina, Asclepio, enseñaba a los estudiantes. Entre sus recomendaciones estaba una alimentación sana y equilibrada y respirar aire puro. 

De ser cierto que este es el mismo plátano bajo cuya sombra enseñaba Hipócrates a sus discípulos, sería el árbol más antiguo del mundo.

Llegamos al lugar de máximo interés de la isla, el Asklepion, construido en el 400 a.C., donde se levantaba el templo dedicado a Asclepio, enviado a la tierra por su padre, Apolo, aprendió el arte de la curación.

 En este lugar situado en la ladera de una colina se encontraban además del templo, una escuela de Medicina, recintos para los sacerdotes, lugares para las ofrendas, habitaciones para los enfermos, fuentes de aguas curativas...

Todo ello se distribuye en tres niveles y está rodeado de un bosque que estaba considerado como un lugar sagrado. 

En el nivel más bajo se encontraban la escuela de medicina

 

y salas de espera para pacientes.

 

 En el segundo nivel estaban los baños termales alimentados por agua de manantiales rica en sales y minerales. 

 

 Por último, en la tercera terraza se situaba el gran templo...

...en donde se pueden ver restos de gran belleza.

Desde la terraza más alta se disfruta de una amplia vista que alcanza la ciudad de Kos, el mar y detrás la costa turca de Anatolia.

 De nuevo en la ciudad. Vista de las cúpulas azules de la iglesia Agia Paraskovi.  

No podemos abandonar la isla sin la visita de sus playas más...

tranquilas como ésta  de Agio Stefanos donde... 

donde darse un refrescante...

 baño y...

y tomar un piscolabis en un agradable restaurante de playa.

 Artístico edificio construido en su tiempo por los italianos que ahora alberga el Tribunal de Justicia. 

Abandonamos Kos con una última mirada a la fortaleza del puerto de una isla por la que han pasado tantas civilizaciones a través de los siglos desde la Edad de Bronce hasta nuestros días. 

 

 

Santorinila joya azul de las islas griegas.

Los pueblos de Santorini están situados sobre la parte alta de la caldera de un volcán inundado en su mayor parte por las aguas del mar Egeo. Y el más fotografiado de todos,Oia, se reconoce por el blanco y azul de pequeñas edificaciones agrupadas sobre la cresta de la punta norte de la caldera.

La capital Fira, a 260 m de altura sobre el acantilado, se comunica con el mar a través de sinuosas carreteras escalonadas ocupadas por cordadas de burros que transportan turistas al Antiguo Puerto; o,más cómodamente mediante el teleférico.

A pesar de que los pueblos que recorríamos no dejaban de ser atractivos, con sus estrechas e impolutas calles empedradas, sus pequeñas casas blancas, casas-cueva, pequeños conventos e iglesias bizantinas, la impaciencia por ver Oia restaba encanto a cualquier lugar que se pusiera por medio. Incluso de las playas sólo recuerdo la parte negativa: las ardientes piedras de la orilla que se incrustaban lacerantes en mis pies cual castigo de Poseidón por el ansia de mar.

Pero Oia lo justificaba todo. En verdad andar por sus calles es como meterte en un cuento; , todo tan limpio, tan blanco, tan pequeño... Milagrosamente y a pesar de que "hay mucho turista" apenas te enteras: no hay voces, hay respeto; y en las tiendas ¡y qué tiendas! te atienden con tanta discreción y tan amablemente que comprarías todo lo que te ofrecen. Las joyerías, en particular, son puro arte. Por cierto, el carísimo ópalo australiano lo encuentras allí a precios menos desorbitados y montado en admirables piezas con auténtico arte helénico.

 

  

En la caldera volcánica inundada por las aguas del Egeo se encuentra Santorini. Su capital, Fira, en la cresta de la caldera; 260 metros de acantilado la separan del Puerto Antiguo.

Salvar la distancia que separa el Puerto Antiguo de la capital puede hacerse en teleférico o más lentamente utilizando la zigzagueante via escalonada a lomos de un burro.

Cúpulas azules junto a la torre del reloj de la catedral católica de San Juan Bautista de Fira.

 El blanco impoluto de los pueblos de Santorini y...

 ... y de sus iglesias como este campanario del pueblo de Magalochori.

 Pequeña casa del pueblo de Finikia donde hay casas-cueva que pueden ser visitadas por dentro.

 Oia se encuentra en el extremo norte de la isla.

 Iglesia ortodoxa de Panagia.

 

Panteocrátor. 

 Preciosa imágen de Oia. 

Abundan las pequeñas tiendas de todo tipo de artículos. Al fondo del callejón, Keti, y en primer término nuestra estupenda guía en Santorini, Lidia. 

 A pesar de estar en cuesta, callejear por esta ciudad es en sí un entretenimiento. 

 

En Akrotiri se descubrió una ciudad con casas de varios niveles que permanecía oculta por las sucesivas capas de cenizas de las erupciones volcánicas. Allí se encontraron frescos de arte minoico así como restos de la edad de Bronce.

Playa Kamari, al sur de la isla.

 También en el sur de la isla, la playa Perissa (el agua estupenda pero las piedras...)

 

 

Santorini es sin duda un lugar extraordinario.

Pasamos la noche en mitad de la inundada caldera.

 

Corfú

Siempre conservé en mi memoria la admiración  que había sentido en mi primer viaje a la Greciacontinental. Y ahora, pasados los años, volvía a experimentar ese sentimiento en sus famosas y codiciadas islas del mar Jónico y del mar Egeo.

El crucero, un barco estadounidense de "altos vuelos", había zarpado del puerto de Malta. Tras varios días visitando lugares de Italia, Montenegro o Albania, llegamos al primer destino estrella:Corfú.

Las amplias plazas de impecables y grandiosas construcciones de finales del siglo XVIII propias de una gran capital hicieron que me quedara algo desorientada. Sin embargo, al adentrarnos en la ciudad, donde seculares empedrados  tapizan calles estrechas animadas por multitud de pequeñas tiendas; donde los campanarios de iglesias católicas y bizantinas comparten horizonte por encima de las casas vecinas; y la blancura de un pequeño monasterio aparece sobre el mar como por un encantamiento de cuento, es entonces cuando recuerdo cómo me gusta Grecia.

Pero como todos sabemos, el mayor encanto de un pueblo no está en sus piedras sino en los corazones de sus gentes. Pues bien, en Corfú, además, tienen un don,  

el don de la generosidad.

 

En la Splanada y el edificio Liston (construido durante la ocupación francesa).

Durante siglos, Corfú formó parte de Venecia. Napoleón se hizo con ella y los británicos echaron a los franceses para quedarse ellos.

Palacio de los santos Miguel y Jorge al norte de la Spianada diseñado en estilo neoclásico para residencia del comisionado inglés.

Tras la G.M volvió al seno de Grecia.

"Y aquí, en Corfú, -nos informó nuestra amable guía, Fofó- se fundó el primer banco y la primera universidad de Grecia."

 Ansiosos por pasear por la Ciudad Vieja.

Al fondo de esta calle típica de la Ciudad Vieja,se levanta la torre de San Espiridon.

Los comerciantes te obsequian continuamente: compras un licor y te regalan una caja de bombones rellenos de una fruta que sólo hay en Corfú, el Koum Quat...

...o compras unas pasadores y te regalan dos pares; un libro y te regalan postales; una pulserita...

 A la izquerda iglesia bizantina, a la dercha, su vecina, iglesia católica.

Preciosos iconos de Iglesia bizantina. 

Y en la península de Kanoni, por tierra,

mar y aire a... 

... al Convento Vlacherna.Tan sencillo por fuera como por dentro, pero...

 

...alegre como un patio andaluz. 

 

Cuesta dejar este relajante lugar. 

 Playa Agios Giorgios.

Paleokastrista. En esta bahía se encuentra el barco de Ulises que Poseidón, "celoso", convirtió en piedra.

 

 Hay cinco pequeñas calas.Bajamos al pueblo de Liapades para...

... navegar por las recogida bahías, recorrer las cuevas...

de aguas cristalinas, 

 

cuevas de poco fondo llenas de peces y

y colonias de coral rojo.

Aguas que invitan a darse un chapuzón.

Dicho y hecho. El agua está buenísima y

 el almuerzo, en un restaurante allí mismo, donde tomé una musaka buenísima.

Nos vamos por donde hemos venido, conducidos al puerto por el competente Spyros.

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